Edificio y contenido no son lo mismo
El edificio comprende, en términos generales, la estructura y elementos incorporados de manera permanente. El contenido abarca muebles, electrodomésticos y otros bienes. Identificar qué querés proteger evita sumas mal calculadas.
Coberturas que pueden combinarse
Los productos varían, pero un combinado familiar puede incluir distintos riesgos y servicios.
- Incendio de edificio y contenido.
- Robo o hurto según las condiciones contratadas.
- Daños por agua, cristales y responsabilidad civil.
- Accidentes personales y asistencias domiciliarias.
Si alquilás, también hay riesgos propios
Aunque no seas dueño del inmueble, podés asegurar tus bienes, evaluar responsabilidad civil y revisar obligaciones asumidas en el contrato de alquiler. La solución debe distinguir claramente qué corresponde al propietario y qué al inquilino.
Declarar bien vale más que contratar rápido
Informá el tipo de vivienda, uso, ubicación, medidas de seguridad y valores de reposición de forma realista. Las exclusiones, límites por objeto y requisitos de seguridad deben revisarse antes de contratar.
