Se llama SkunkLock y expulsa un gas pestilente cuando intentan romperlo. Saldría a la venta a partir de junio de 2017.

Cansados de haber sufrido en varias oportunidades el robo de sus bicicletas, dos jóvenes estadounidenses crearon una innovadora forma de proteger sus preciados rodados: un candado que expulsa un gas pestilente que provoca el vómito cuando alguien intenta romperlo. Sí, no leyó mal, en eso andan hoy en día los jóvenes inventores.

El novedoso artefacto está fabricado en acero y fibra de carbono y se llama SkunkLock. Los gases que desprende poseen propiedades irritantes y normalmente provocan vómitos en sus víctimas: el 99% de las personas que se expusieron a una distancia de 60 centímetros del candado sintieron náuseas. Pese a todo, sus creadores aseguran que es seguro de manejar, aunque se caiga o golpee contra algo y que su uso diario no compromete su seguridad.

El olor nauseabundo, que el artefacto libera cuando el ladrón ha cortado aproximadamente un 30% de su estructura, es muy parecido al que expulsan los zorrillos cuando se sienten atacados –de ahí el nombre, ya que “skunk” significa zorrillo en castellano–.

El candado está hecho de acero y fibras de carbono y lanza un gas pestilente cuando se quiere romper.

Sus inventores, Daniel Idzkowski y Yves Perrenoud, viven en San Francisco y se les ocurrió crear este candado después de que a ellos mismos y a sus amigos les hubieran robado sus bicicletas en varias ocasiones. “Pretendemos que SkunkLock sea un toque de atención a los ladrones con herramientas que saben que cualquier candado para bicicleta se puede cortar en un minuto”, explican.

El SkunkLock, que se ha dado a conocer a través de la plataforma de crowdfunding Indiegogo –en la que, al recaudar casi 35.000 euros ya ha conseguido prácticamente doblar la financiación que necesitaba para ponerse en marcha–, se puede conseguir a partir de 109 dólares (unos 1630 pesos, según el cambio del día).

Sus creadores informan de que podrán realizar los envíos de este candado a partir de junio de 2017. Eso sí, siempre pendientes de la legislación de cada país, ya que en algunos estados se prohíbe el envío de productos que contengan capsaicina –caso de algunas versiones del SkunkLock–, regulaciones que se promulgaron debido a los aerosoles de pimienta. Por esa razón, han trabajado en variantes con una fórmula alternativa que no utiliza la capsaicina como elemento irritante y que tiene como objetivo intentar hacer compatible el candado con esas otras normativas.

 


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