La Verificación Técnica Vehicular cumplió un año de su aplicación en la Ciudad de Buenos Aires. El 77,1% de los autos inspeccionados recibió la autorización para circular y apenas el 12,7% de los vehículos fue desaprobado. Montos, multas, características y el análisis de especialistas en seguridad vial.

A un año de su aplicación, aún resta que cerca de 215 mil vehículos se presenten a realizar la VTV

El artículo 34 de la Ley de Tránsito N°24.449 dice: “Todos los vehículos automotores, acoplados y semirremolques destinados a circular por la vía pública están sujetos a la revisión técnica periódica a fin de determinar el estado de funcionamiento de las piezas y sistemas que hacen a su seguridad activa y pasiva y a la emisión de contaminantes”. Pero la obligatoriedad de la aplicación es competencia de cada provincia, según establece la misma norma párrafos después. La entrada en vigor de la ley se desarrolló de manera progresiva conforme la decisión de las autoridades.

La ley fue sancionada el 23 de diciembre de 1994 y promulgada parcialmente el 6 de febrero del año siguiente. Desde 1992, Córdoba demanda la Inspección Técnica Vehicular. La provincia de Buenos Aires exige la revisión periódica del automóvil desde 1997. La paulatina integración de las distintas jurisdicciones a una norma de trascendencia cultural y nacional recaló en Tucumán en 2013 y en Mendoza en 2014. La Verificación Técnica Vehicular (VTV) acaba de cumplir doce meses de vigencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La asistencia de los usuarios aumentó un 102% de octubre de 2016 a junio de 2017

En una metrópolis donde circulan 1,8 millones de autos -el 67% ingresa desde la provincia-, 37 mil taxis y 10 mil colectivos, la consolidación de normas básicas de seguridad era indispensable. Su aplicación es obligatoria para vehículos con más de tres años de antigüedad o más de sesenta mil kilómetros de uso y para motos particulares a partir del primer año del rodado. A fin de proveer una distribución equitativa del parque automotor, el número final de la patente designa el mes para realizar el trámite. El 0 corresponde a octubre, el 1 a noviembre, el 2 a febrero, el 3 a marzo, el 4 a abril, el 5 a mayo, el 6 a junio, el 7 a julio, el 8 a agosto y el 9 a septiembre: se considerará en infracción aquella unidad que no haya realizado la VTV vencido el plazo. La infracción equivale a una multa de 400 UF (unidad de fomento): 4.460 pesos a quienes no hayan sometido su vehículo a la verificación. Quienes no presenten la oblea y el certificado -los dos elementos necesarios para circular- serán sancionados con una multa de 100 UF: 1.115 pesos.

“Desde el comienzo de los controles de tránsito, en diciembre 2016, hasta octubre 2017 se detuvieron 12.688 vehículos y se realizaron 2.360 infracciones”

Diciembre y enero son meses libres de patentes asignadas por la apertura del período vacacional. Durante este segmento bimestral, las siete plantas porteñas continuarán abiertas y disponibles para que los rezagados en falta puedan emprender su viaje de vacaciones con la habilitación de la VTV. El costo es de 820 pesos para los autos y 301 pesos para las motos: quienes no hayan cumplido con su mes asignado no serán castigados económicamente.

El turno se solicita de manera online o a través del 147. Se puede pagar por la web o en las entidades de pago habilitadas. El control dura 20 minutos y el conductor no necesita bajarse del vehículo

El turno se solicita de manera online o a través del 147. Se puede pagar por la web o en las entidades de pago habilitadas. El control dura 20 minutos y el conductor no necesita bajarse del vehículo

De octubre de 2016 a noviembre de 2017 se inspeccionaron 534.648 automóviles: el 70% del parque automotor obligado a realizar la VTV. No se presentaron cerca de 215 mil unidades durante el primer año del control porteño. El 77,1% fue aprobado de manera definitiva y el 10,2% recibió un permiso de circulación condicional que concede la reparación del inconveniente de grado menor en un plazo de sesenta días. De todas las unidades verificadas, 466.512 (el 87,3% del total) fueron habilitadas, de manera provisional o definitiva. El porcentaje es alto y generó conformidad en las autoridades: casi 9 de cada 10 automóviles controlados en las plantas porteñas presentó un equipamiento adecuado para circular.

Juan José Méndez, secretario de Transporte y Tránsito porteño, celebró la alta aprobación y expuso su percepción: “Está en la línea de lo esperado porque sentíamos que los porteños tenían un vínculo especial con el cuidado del auto y sabíamos que la VTV era un eslabón más en la cadena de mantenimiento del vehículo. Hubo muy pocos rechazados, más condicionales con pequeñas fallas. La VTV es útil porque se detectan problemas mecánicos que, al ser pequeños, no estaban en la cabeza del propietario”.

“​El principal objetivo de la VTV es mejorar la seguridad vial en las calles”, dijo Juan José Mendez,​ secretario de Transporte de la Ciudad de Buenos Aires

“​El principal objetivo de la VTV es mejorar la seguridad vial en las calles”, dijo Juan José Mendez,​ secretario de Transporte de la Ciudad de Buenos Aires

Rechazados hubo: el 12,7 por ciento. 68.136 unidades no superaron controles en los frenos, la suspensión, la dirección, el tren delantero, el chasis, el escape o los neumáticos. Las principales fallas de los vehículos que reprobaron son -en orden- las luces, los frenos, los neumáticos y el nivel de emisiones de gases contaminantes. Mientras que las reparaciones exigidas para las unidades que recibieron la autorización condicional son la suspensión, la contaminación y los neumáticos.

El propósito medular de la Verificación Técnica Vehicular es combatir la amenaza de los accidentes de tránsito, el genocidio por goteo que provoca en el país veintidós víctimas fatales por día, cerca de ocho mil muertes por año y más de 120 mil heridos anuales de diferente grado. Según apunta la Secretaría de Transporte de la Ciudad, la VTV evita 170 muertes por año, once mil heridos y la misma cantidad de siniestros viales.

Gustavo Brambati, subgerente de Seguridad Vial de CESVI, analizó los beneficios de la aplicación de la norma: “Son numerosos los siniestros viales que se podrían evitar si los vehículos presentaran condiciones óptimas para afrontar una eventualidad. Fallas en el sistema de frenos, deficiencias en la suspensión, alta contaminación, falta de iluminación o desgaste excesivo en los neumáticos son puntos que no son posibles de percibir a simple vista y el especialista, a partir de una tecnología adecuada, puede detectar y lograr que el usuario corrija el problema”. Pablo Azorín, jefe en Seguridad Vial y Medio Ambiente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) Región VI, explicó la utilidad del servicio de verificación: “La VTV es un mecanismo que tiene el Estado para garantizar a la sociedad un mínimo de seguridad en la circulación de vehículos, brinda seguridad al consumidor y establece un sistema de control que mejora la seguridad vial y la calidad del medio ambiente”.

El 77% de ​los más de 500 mil ​vehículos que realizaron el trámite en la Ciudad de Buenos Aires cumplen con las condiciones básicas para circular (Fotos de Lihue Aithabe)

El 77% de ​los más de 500 mil ​vehículos que realizaron el trámite en la Ciudad de Buenos Aires cumplen con las condiciones básicas para circular (Fotos de Lihue Aithabe)

En San Pablo se retiran a diario casi 550 vehículos por fallas mecánicas. En Colombia, apenas el 46% de los vehículos tiene la VTV vigente de acuerdo a datos provistos por el Registro Único Nacional de Tránsito. En la Ciudad de Buenos Aires, en las vísperas del período vacacional, aún resta que 215 mil unidades sean inspeccionadas. A pesar de que alguna parte de la población considere la VTV como un “impuesto a la circulación” y se acumulen críticas de los usuarios en virtud al costo y la obligatoriedad, es indispensable educar y concientizar sobre los peligros de viajar en vehículos ineficientes.


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