Cada vez más mujeres deciden ser madres luego de los 40 años. Profesionales e independientes, ya no guían sus decisiones por su reloj biológico. Inseminación artificial, fecundación in vitro y tests de compatibilidad genética, qué hay que tener en cuenta para la decisión más importante de la vida de una mujer.

A los 30 años el 70% de los óvulos que tiene una mujer son genéticamente normales mientras que a los 40 sólo el 30% presenta esta característica (iStock)

Un conflicto que afecta a la mujer es el deseo de ser madre y en qué momento de su vida. En la actualidad, las mujeres son independientes, profesionales con proyectos a futuros que saben decir que no a la maternidad como rol obligatorio. Pero, la decisión tardía no implica perderse de este papel tan importante para muchas mujeres.

Tratamientos como inseminación artificial, fecundación in vitro y tests de compatibilidad genética pueden ayudar a concretar este proceso. “La maternidad diferida es a la mujer lo que fue la píldora anticonceptiva en la década del 60. En muchos casos un triunfo para su libertad”, afirmó el doctor Carlos Carrere, de Maternity Bank (Grupo Procrearte).

La ciencia confirma que a los 30 años el 70% de los óvulos que tiene una mujer son genéticamente normalesmientras que a los 40 años solo el 30% presenta esta característica. En la última década el porcentaje de mujeres que opta por la maternidad tardía ascendió rotundamente y es una de las principales causas de infertilidad en la actualidad.

Estrés, conflictos hormonales como también problemas psicológicos y matrimoniales pueden afectar el deseo de quedar embarazada (iStock)

“El desarrollo de la sociedad y lo que esta misma sociedad demanda y espera de las mujeres, es hoy objeto de deseo para ellas: crecer en lo profesional, fructificarse en logros y conquistas personales, es para muchas mujeres `la expresión de la fertilidad´. Si bien la idealización y devoción por la mujer-madre persiste, convive con una creciente valoración de la mujer-conquistadora, mujeres que en el último siglo se han destacado, no por parir hijos sino por ser célebres en lo que hacen” subrayó el doctor Sergio Pasqualini director científico de Halitus Instituto Médico y presidente de Fundación REPRO

El estrés de la vida moderna es también un factor negativo. Hay diversas técnicas para hacerle frente:

⦁ Diálogo con amigos o pareja. A veces compartir experiencia ayuda a los pacientes a darse cuenta de que no están solos y también ayuda a canalizar la energía y evitar mayores trastornos.
⦁ Técnicas para reducir el estrés, como yoga, meditación o acupuntura, cualquier tipo de actividad ya sea física o no, que le genere placer a los placientes y que ayude a distraerse por unos momentos.
⦁ Realizar ejercicio para eliminar la tensión física y emocional.
⦁ Encontrar momentos de dispersión dónde los pacientes encuentren placer.
⦁ Reconocer las emociones y sentimientos que genera el no poder lograr el embarazo.

Realizar actividades de relajación como también el diálogo continuo entre pareja y con amigos son técnicas que ayudan a relajar la mente y lograr que deseado embarazo pueda ser posible (iStock)

“La ciencia en fertilidad y reproducción asistida ha sido compañera de esos avances y colaboran con el empoderamiento de las mujeres. En la actualidad, ellas eligen asumir responsabilidades más sociales que familiares. La maternidad se ha transformado en una elección y la ciencia contribuye a eso”determinó el docto Pasqualini

Existen varios tratamientos que hacen posible tener un hijo pero, pero por otro lado, la mente juega un papel fundamental a la hora de intentar concretarlo. Después de transcurrido un año de intentar quedar embarazada y no lograrlo, la consulta con un profesional en fertilidad es clave. El doctor Fernando Neuspiller (MN 82.815), director de la clínica IVI Buenos Aires, detalló los mejores tratamientos para lograr cumplir el tan deseado anhelo de ser padres:

Inseminación Artificial

Consiste en la colocación de una muestra de semen, previamente capacitada, en el interior de la cavidad uterina de la mujer. Este tratamiento puede indicarse a parejas en las que la mujer tiene problemas de ovulación o parejas en las que el varón no presenta una muestra de semen óptima.

Fecundación In Vitro

La inseminación artificial y la fecundación invitro son los dos tratamientos más utilizados hoy en día en relación a la maternidad tardia (iStock)

La inseminación artificial y la fecundación invitro son los dos tratamientos más utilizados hoy en día en relación a la maternidad tardia.

Se opta cuando el factor masculino es severo y la mujer presenta un factor tubárico (trompas de Falopio obstruidas). Mediante esta técnica se coloca el espermatozoide seleccionado dentro de una minúscula pipeta y es inyectado dentro del óvulo para facilitar la fecundación.

Adelantándose a la maternidad

La vitrificación de ovocitos es la técnica de preservación de la fertilidad más utilizada. Se caracteriza en un proceso de solidificación en el que los ovocitos son tratados con sustancias crioprotectoras y sumergidos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196°C. La principal ventaja es que no se forman cristales de hielo que dañen al óvulo.

Como aumentar las probabilidades de implantación

El Test de Compatibilidad Genética (TCG) permite minimizar la transmisión de enfermedades se genéticas a los futuros hijos. “El análisis se realiza a partir del ADN obtenido de una muestra de sangre del futuro padre y madre, en un mes se puede saber la probabilidad de que el futuro niño sufra o no alguna enfermedad”, explicó la doctora Natalia Fernández Peri, ginecóloga y subdirectora de IVI Buenos Aires.

Para evitar la transmisión de la enfermedad, profesionales recomiendan realizar un tratamiento de Fecundación In Vitro con Diagnóstico Genético Preimplantacional (iStock)

Para evitar la transmisión de la enfermedad, profesionales recomiendan realizar un tratamiento de Fecundación In Vitro con Diagnóstico Genético Preimplantacional.

El DGP es el diagnóstico de alteraciones genéticas y cromosómicas en los embriones, antes de su implantación. Mediante una biopsia, se procede al análisis de eso embriones para diferenciar los sanos de los afectados.

“Todas las parejas que tengan una mutación en el mismo gen y aquellas mujeres que hayan superado los 40 años y no consigan gestar de manera natural son candidatas a recurrir a un DGP a través del cual se podrán revisar los 23 pares de cromosomas, con la finalidad de tener un bebé sano”, subrayó la doctora.


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