Nació en Italia después de la Segunda Guerra y rápidamente se popularizó en todo el mundo. Hoy es venerada en todo el planeta y en sus siete décadas ya se han vendido más de 18 millones de unidades.

Si bien la empresa Piaggio, fundada en 1884 por Rinaldo Piaggio, se dedicó a diversas producciones industriales en sus comienzos, no fue hasta 1946 cuando comenzó a tener relevancia mundial gracias a la invención de una pequeña motocicleta que cautivó a todos por su diseño y su practicidad: la Vespa, un modelo que cumple 70 años de historia y que se mantiene tan vigente como entonces.

 

Primer prototipo de 1943.

Luego de trabajar en embarcaciones, motores, tranvías, camiones y hasta aviones, durante la Segunda Guerra Mundial, dos de las tres fábricas que Piaggio tenía en Italia (Pontedera y Pisa) fueron reducidas a escombros. Era una señal inequívoca de cambiar rotundamente su orientación para poder subsistir. Y el camino elegido fue tomado en base a las realidades económicas y sociales en la que se encontraban Italia y todo el Viejo Continente. Es así que se opta por la movilidad liviana.

 

Prototipo final (1945).

Enrico Piaggio, hijo del fundador, y el ingeniero aeronáutico Corradino D’Ascanio empiezan a trabajar en un vehículo de dos ruedas con dos premisas: bajo costo y destinado a las masas. El primer prototipo (MP5), de 1943, no colmaban las expectativas de Enrico y había que seguir mejorándolo.

Las motocicletas de esa época contaban con una mecánica muy simple pero en general eran pesadas y todo aquel que se bajaba de una lo hacía irremediablemente con los pantalones manchados. D’Ascanio pensó eliminar la cadena, que transmite la fuerza del motor para mover la rueda trasera, para instalar un engranaje directo. Todo este conjunto debía ir debajo del asiento y cubierto por una carcasa. Además, puso la palanca de cambios sobre el manillar y diseñó debajo del mismo un “escudo” que protegía al piloto de la suciedad.

 

Así fue que en 1945 se llegó a un modelo casi definitivo, que al mirarlo por primera vez Enrico exclamó ¡Parece una avispa!, dando sin querer el nombre comercial que luego usaría el modelo (vespa en italiano significa avispa). Y un 23 de abril de 1946, Piaggio & C. S.p.A. presentó en la Oficina Central de Patentes, Inventos, Modelos y Nombres de Marca del Ministerio de Industria y Comercio de Florencia una patente para una “motocicleta con un complejo racional de órganos y elementos con una carcasa combinada con el guardabarros y un capó recubriendo las piezas mecánicas.”

 

Diseño originial. Vespa 90 Super Sprint (1966).

La aparición de la Vespa primero dividió las aguas, había fabricantes y expertos del sector que la consideraban una genialidad, pero también había muchos escépticos que desconfiaban de su éxito. Estos últimos tuvieron que cambiar rápidamente de opinión luego de los resultados iniciales: de una producción de 2.484 unidades en ese primer año, se pasó a 10.535 en 1947; para 1948, la fabricación anual fue de 19.822 unidades. Así daba inicio a lo que se conoció como El Milagro Vespa.

En 1950 la moto se empezó a fabricar en Alemania y luego se construyó también en Inglaterra, Francia, España, Bélgica, India y Brasil. De repente se fabricaban Vespas en 13 países y se las comercializaba en 114 naciones, incluyendo Sudáfrica, Australia, Irán y China. A diez años de su aparición ya se habían fabricado un millón de unidades. Su tremendo suceso llevó a que en 1957 apareciera el primer plagio, materializado por Izvestia, en la ex URSS, con su Viatka 150 cc, una copia fiel del producto diseñado por D’Ascanio.

Un pequeño “camioncito” de tres ruedas, la Vespa Sidecar, modelos para el ejército francés, algunos para transportar especialmente armas y bazookas, y hasta otros para poder ser lanzados en paracaídas junto con las tropas; son algunos de los derivados de este ícono de la industria mundial.

 

Vespa 946 Armani. Edición especial en homenaje al 40° aniversario de la fundación de Giorgio Armani.

La Vespa participó de récords llamativos y hazañas curiosas. En 1951 Piaggio construyó un prototipo de Vespa 125 cc para las carreras de velocidad y estableció el récord mundial de velocidad en un kilómetro, con una media de 171,102 km/h. Alcanzó un gran éxito con su participación en los “6 Días Internacionales” de 1951 de Varese y participó en innumerables travesías. Giancarlo Tironi, un universitario italiano, llegó al Círculo Polar Ártico en Vespa. El argentino Carlos Velez cruzó Los Andes desde Buenos Aires hasta Santiago de Chile. Año tras año, la Vespa fue ganando en popularidad entre los entusiastas de los viajes de aventura: Roberto Patrignani la condujo de Milán a Tokio; Soren Nielsen fue a Groenlandia y James P. Owen desde los EE.UU. a Tierra del Fuego, entre tantas otras aventuras por todo el planeta. En los registros también figura que dos Vespas PX 200, pilotadas por M. Simonot y B. Tcherniawsky, alcanzaron la línea de meta en el segundo rally París-Dakar, de 1980.

La popularidad del modelo a través del tiempo ha creado una gran cantidad de clubes de fanáticos de todo el planeta. Ya en 1950 se habían congregado unos 20 mil entusiastas con sus vehículos para celebrar lo que se denominó el Día de la Vespa. Hoy el Club Mundial de la Vespa cuenta con participación de 40 países con más de 60 mil miembros, que cada año celebran su día. Aunque claro que el de este año, previsto para el 2 de junio, en Saint Tropez, Francia, será muy especial.

 

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